Patrimonio

 
Hoy aparece embutida entre construcciones posteriores como una casa-palacio o un caserío. Sin embargo aún se puede observar su marcado desarrollo vertical. Sus muros de un metro de espesor son de sillarejo y acogen el antiguo acceso ojival elevado. Por su parte la casa-palacio adosada tiene la puerta también en el primer piso, y sobre ella el escudo.